El Proyecto Orión estudia la posible presencia de minerales como monacita, rutilo, ilmenita, circón y cuarzo. Estos minerales están asociados a elementos como tierras raras, titanio, circonio, hafnio y silicio, que pueden tener aplicaciones en sectores como la industria avanzada, la tecnología, la cerámica, los pigmentos, los imanes permanentes, la movilidad, las telecomunicaciones, la defensa y la transición energética.